Aceite de cáñamo: efectos y uso en la práctica. Llegó la primavera y muchas de vosotras habéis añadido a vuestros menús más verduras en forma de ensaladas, ya sea por salud, por la silueta o simplemente para variar. ¿Sois de las que se quedan con la receta clásica de toda la vida, o preferís probar recetas nuevas y curiosas?
El aceite de cáñamo y su uso en la cocina
Las ensaladas se pueden preparar de formas realmente variadas, atractivas tanto para la vista como para el paladar. Y de verdad que se puede usar cualquier verdura. ¿Pero os habéis planteado cómo aderezar la ensalada para que quede sabrosa y, además, cargada de vitaminas? Una de las opciones estupendas para los aliños de ensalada es el aceite de cáñamo. Este aceite, que se obtiene prensando las semillas de las plantas del género cáñamo, guarda en su interior varios beneficios para la salud. No temáis, el aceite de cáñamo no tiene ningún efecto psicotrópico, su consumo no afecta a la mente. Pero es posible que vuestro cuerpo quede muy satisfecho tras una buena dosis de ácidos esenciales, vitaminas y minerales. El aceite natural, es decir, prensado en frío, va de un verde oscuro a un verde claro. Destaca por su agradable sabor a nuez y es fácil de digerir
Valores nutricionales del aceite de cáñamo
No contiene ningún alérgeno. La ventaja del aceite de cáñamo es su sabor y el equilibrio perfecto de los ácidos grasos. Además, es ecológico, ya que el cáñamo es una de las plantas cultivadas de forma más respetuosa con el medio ambiente que existen. El aceite de cáñamo también aporta muchas vitaminas: contiene sobre todo las vitaminas A, D y E. Contiene además una sustancia llamada cannabidiol, que tiene propiedades antisépticas y también actúa frente a los espasmos. Entre los minerales, el aceite de semillas de cáñamo destaca por su calcio, magnesio, zinc, potasio y hierro. Su carencia en nuestro cuerpo puede favorecer la aparición de varias afecciones propias de la vida moderna, como problemas digestivos, enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos, menor inmunidad, alergias o eczemas. El aceite también guarda una proteína llamada edestina, una globulina bastante poco común y similar a la globulina del plasma humano. Contiene también clorofilas y fitosteroles. Aporta proteínas, grasa, hidratos de carbono y también fibra.
Recetas con aceite de cáñamo
Gracias a su aroma delicado y a su sabor a nuez, el aceite de cáñamo se puede usar en patés, aliños, en tostadas con ajo, para dar sabor a las gachas de cereales en lugar de mantequilla, en pastas, en sopas. Receta de aliño de yogur con aceite de cáñamo:
- 1 cucharada de aceite de cáñamo,
- 80 g de yogur blanco de vaca bio o de yogur de soja,
- 3 cucharaditas de sirope de espelta,
- 1 cucharada de zumo de limón,
- una pizca de sal.
Para un toque más intenso, añadid un diente de ajo prensado. El aliño queda estupendo con la ensalada, así como con verduras a la parrilla o con patatas asadas
El aceite de cáñamo también se usa para hornear
Podéis añadir aceite de cáñamo a la masa: le aportará su sabor a nuez. Pero cuidado, no debe calentarse por encima de los 180 °C, porque entonces pierde todas sus propiedades beneficiosas. También podéis tomar el aceite como complemento alimenticio: se recomiendan de 1 a 2 cucharadas soperas al día. Tomado por vía interna, actúa de forma antibacteriana, regeneradora y ayuda a frenar el proceso de envejecimiento.
El aceite de cáñamo también ayuda a perder peso
El aceite de semillas de cáñamo también puede ayudar a acelerar el proceso de pérdida de peso. El aceite favorece la aceleración de los procesos digestivos, apoya la regularidad intestinal y, en general, influye de forma positiva en nuestro metabolismo. Su ventaja es también que dificulta la acumulación de grasa en los órganos internos. Combinado con ejercicio regular y una alimentación sana y equilibrada, el consumo de aceite de cáñamo puede ayudar a una pérdida de peso saludable y a la forma física en general.
El aceite de cáñamo como complemento alimenticio
Uso externo del aceite de cáñamo. Aplicado por fuera, el aceite de cáñamo tiene muchas ventajas:
- actúa de forma antiinflamatoria, favorece la salud de nuestras articulaciones y músculos, ayuda a mantener niveles normales de azúcar y colesterol en sangre, contribuye a reforzar nuestras defensas, la inmunidad, la resistencia (por ejemplo en forma de bálsamo con veneno de serpiente y cáñamo)
- armoniza el estado de las células de la piel,
- equilibra el pH de la piel,
- ayuda a restaurar el microfilm protector natural y, con ello, aumenta la resistencia de la piel (por ejemplo en forma de manteca corporal de cáñamo)
- es hipoalergénico, por lo que es apto también para pieles sensibles, con eczema o para la piel delicada de los niños,
- ayuda a frenar los procesos de envejecimiento de la piel, la hidrata, la suaviza y reduce la aparición de arrugas
- aporta brillo al cabello y dureza a las uñas
Sin duda merece la pena reponer en la cocina las reservas de este aceite tan estupendo, que tiene realmente un gran uso. No en vano muchos expertos lo llaman «el oro verde».
