Ya nuestras abuelas se transmitían de generación en generación sus recetas de confianza para aliviar diversos problemas de salud, y muchas de ellas se siguen usando hoy en día. Entre ellas se encuentra, sin duda, el uso de distintas pomadas para aliviar el dolor o el resfriado. ¿Ya lo has probado? Si no, deberías. Una de las pomadas más probadas y eficaces es la grasa (manteca) de tejón, que esconde en su interior una fuerza curativa realmente muy grande.
¿Qué es la grasa de tejón?
El tejón ha tenido y sigue teniendo una enorme importancia para el ser humano, sobre todo gracias a su grasa, en la que acumula un auténtico cóctel curativo. Tras su largo sueño invernal, siempre se despierta lleno de fuerzas. La grasa de tejón es un producto completamente natural con múltiples usos y que se absorbe en la piel casi al 100%. ¿En qué es realmente tan especial la grasa de tejón? - contiene ácidos poliinsaturados con efecto antiinflamatorio y antioxidante - vitaminas A y E, que participan en la renovación de la piel - vitaminas del grupo B, que fortalecen la inmunidad y los sistemas nervioso y endocrino - una gran cantidad de minerales, vitaminas y sustancias biológicamente activas

¿Por qué usar la grasa de tejón?
La grasa de tejón es un producto con muchas propiedades útiles. Además de sus propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, fortalece favorablemente todo el organismo. La grasa de tejón se puede usar tanto de forma interna como externa. Tomada internamente, es una gran aliada tradicional en caso de afecciones inflamatorias e infecciosas de los pulmones y las vías respiratorias. Se puede tomar internamente y, a la vez, aplicar por fuera en forma de compresas en el pecho. Para resfriados fuertes y afecciones de pulmones y bronquios, se usa el método de las compresas: se unta la zona de los pulmones y los bronquios con grasa de tejón, o bien se empapa en grasa de tejón un paño de lino, una gasa, una venda u otro material no absorbente, se coloca sobre la zona indicada, se cubre con plástico y se mantiene caliente con una segunda capa de paños o vendas calentados.
La grasa de tejón para la inmunidad
También fortalece la inmunidad debilitada, ayuda a regenerar el tejido pulmonar y facilita la respiración. La grasa de tejón también es muy eficaz en caso de resfriado, catarro y dolor de garganta. Si estás resfriada y tienes la nariz tapada, aplica un poco de grasa bajo las fosas nasales e inspira. Para el dolor de garganta, añade una cucharadita a una infusión tibia, no caliente, y bebe despacio. También puedes hacerte una envoltura de grasa en el cuello y mantenerlo caliente. Es una gran opción también para los más pequeños, ya que es completamente natural y no hay que temer efectos secundarios.
La grasa de tejón y las articulaciones
El segundo lugar donde realmente podemos aprovechar la fuerza de la grasa de tejón es el aparato locomotor. Desde tiempos remotos se utiliza para el dolor de espalda, los músculos agarrotados, el dolor articular, los tirones lumbares o cervicales, y para diversos esguinces, contusiones y moretones. Con este pequeño milagro, aplica una capa fina sobre la zona afectada 3-4 veces al día y sentirás alivio. También ayuda cuando el organismo está agotado. Ha encontrado su lugar no solo en la medicina tradicional, sino también en la cosmética, para reducir la celulitis o como ingrediente natural en la lucha contra las arrugas. Sin duda merece la pena tener siempre a mano grasa de tejón en casa, ¿no crees?

